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Perro aburrido: ¿qué actividades hacer fuera?

Labradora chocolate mojándose las patas en una fuente de la ciudad

Cuando pasas un rato en Instagram o TikTok, acabas creyendo que tienes que hacer cosas increíbles con tu perro, porque si no se aburre. No soy educador canino, pero una cosa está clara: no hace falta para que tu perro no se aburra. Aunque, evidentemente, es genial cuando se puede.

Aquí tienes actividades muy sencillas que funcionan, y una idea que quizá te sorprenda: un perro que se aburre no es necesariamente un problema.

Jaina durmiendo en la montaña
Jaina durmiendo en la montaña

El mismo ejercicio se convierte en actividad según el sitio

Un pequeño ejercicio algo aburrido en casa o en el jardín se vuelve mucho más interesante en plena naturaleza, en la ciudad, en una cafetería o en cualquier sitio con gente, ruido y coches.

¿Por qué? Porque tu perro tiene que concentrarse mucho más. A su alrededor hay un montón de cosas a las que presta atención, pero que tiene que ignorar para hacer lo que le pides. Un simple sentado, tumbado, gira o un truquito divertido se convierte entonces en una actividad de verdad, nada aburrida.

Única regla: no en medio de la calle, evidentemente.

Hacer una foto o un vídeo: una actividad de verdad

Parece una tontería, pero hacerle una foto a tu perro es un ejercicio excelente. Sacas el móvil y le pides que pose y que se quede quieto.

¿Ves una piedra bonita, una obra de arte, unas buenas vistas? «Posa, quédate ahí». Tu perro tiene que concentrarse y no moverse, y eso, en plena ciudad, con gente y ruido, no le resulta nada fácil. Es un momento agradable para los dos. Una vez más, ten cuidado si hay tráfico.

Aprovechar lo que le encanta a tu perro: el ejemplo de las fuentes

Jaina es una labradora chocolate y, como muchos labradores, le encanta el agua. En Suiza las ciudades están llenas de fuentes, y es genial: pararse en la fuente, beber, subirse al borde, mojarse las patas.

Para ella es cualquier cosa menos aburrido. Y sobre todo no lo hace en plena naturaleza, donde todo es tranquilo y habitual: lo hace en la ciudad, con tranvías por un lado y autobuses por el otro. Es una actividad estupenda, está contenta, y a la vez aprende a sentirse cómoda en medio del bullicio.

Descubre qué le encanta a tu perro (el agua, olfatear, traer cosas, trepar) y llévalo a hacerlo en sitios distintos.

No coger siempre el mismo camino

Es un punto importante. Un perro que siempre hace la misma ruta acaba acostumbrándose: conoce los olores, los ruidos, todo es normal. Así que, lógicamente, se aburre un poco. Y tiene sentido: tú también, en un trayecto que haces todos los días, vas con el piloto automático.

Si haces la misma vuelta todos los días, será difícil evitar que tu perro se aburra. Cambia de camino, aunque sea un poco: otra calle, otro lado del bosque, un parque en el que no hayáis estado nunca.

¿Y si el aburrimiento fuera algo bueno?

¿Es de verdad un problema que tu perro se aburra? No necesariamente.

Imagínate en la terraza de una cafetería. Tu perro se aburre un poco, se tumba, se echa una cabezadita, le das un juguete para mordisquear o algo para picar. Perfecto. ¿Preferirías que corriera detrás de los camareros, se subiera a la mesa o intentara comerse a los de al lado? No.

Lo mismo cuando esperas en una parada de autobús: quieres un perro que se aburra, no un perro que salga corriendo a la calzada o que le ladre a la gente.

Quieres un perro tranquilo, que entienda que la vida también es esperar y no hacer nada. Y un perro que sabe hacerlo suele ser un perro con el que ya se han hecho un montón de cosas interesantes. Distingue entre los momentos intensos (los ejercicios, los sitios nuevos, la montaña, la orilla de un lago, la nieve, las locuras que nos encanta hacer con nuestro perro) y los momentos en los que no se hace nada.

En esos momentos, un perro que se aburre es perfecto.

Cómo te ayuda Quest.Dog a variar las salidas

Precisamente por eso creé Quest.Dog. La app te propone pequeñas actividades para hacer por todas partes a tu alrededor, en lugares reales.

  • El mapa por descubrir: una niebla cubre el mapa y se disipa por donde pasas. El objetivo es dejar la menor cantidad posible, sobre todo cerca de casa. Es una forma sencilla de coger caminos nuevos, donde tu perro siempre descubrirá algo.
  • Quests variadas: las familias de quests (Agua, Naturaleza, Ciudad…) te aseguran no hacer actividades solo en el bosque, solo en la ciudad o solo junto al agua, sino un poco de todo.
  • Pequeñas acciones como hacer una foto o un vídeo de tu perro allí mismo.

Resultado: tu perro es feliz, descubre un montón de cosas… y aun así sabe aburrirse cuando toca. Y eso está muy bien.

Quest.Dog está disponible en el App Store: busca «Quest.Dog».

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si mi perro se aburre?

Un perro que se aburre puede buscar trastadas, mordisquear lo que no debe o reclamar atención sin parar. Pero un perro que se tumba y duerme mientras estás en la cafetería no se aburre «mal»: descansa, y eso es lo deseable.

¿Qué actividad sencilla hacer con tu perro?

Retoma los ejercicios que ya conoce (sentado, tumbado, una vuelta) en un sitio nuevo o con más ambiente. El cambio de entorno basta para que resulten estimulantes.

¿Hay que variar los paseos del perro?

Sí. En el mismo trayecto cada día, tu perro conoce todos los olores y todos los ruidos. Cambiar de camino, aunque sea un poco, le aporta cosas nuevas que descubrir.

¿Es grave que mi perro se aburra?

No, no necesariamente. Saber estar tranquilo y esperar es una habilidad valiosa, tanto en la cafetería como en la parada del autobús. Lo importante es alternar momentos llenos de descubrimientos y momentos tranquilos.

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